Los documentales

Aunque debería empezar felicitándoos el año nuevo, creo que no hace falta, puesto que ya ha pasado bastante tiempo y no le encuentro sentido a hacerlo.

Pero yo no venía aquí a esto, venía a reflexionar sobre los documentales en general y los de “animalitos” en particular porque desde hace un tiempo tengo una, pequeña pero no por ello menos satisfactoria, obsesión con ellos.

Todo esto empezó porque yo ahora mismo estoy sin trabajo (echando mi CV hasta en el infierno, dicho sea de paso) y claro estoy mucho tiempo en casa (ejem *COVID* ejem). Así que un día decidí poner los documentales de La 2, de animalitos muy bonitos ellos.

Cual fue mi sorpresa al ver que, además de encantarme, me resultaron educativos, entretenidos e incluso dramáticos (pequeño pingüino, espero que estés bien). Ahí mi mente se puso a pensar:

– ¿Qué es lo que hacía a mi mente pensar que iban a ser aburridos y soporíferos?

– ¿Qué pasa si para leer, cocinar o cualquier otra actividad me pongo uno de fondo?

– ¿Descubriré nuevas especies de animales? ¿Podré ver documentales de otros temas y me encantarán?

La verdad es que no lo sabía, pero estaba dispuesta a comprobarlo.

Me gustaría, dentro de un tiempo indeterminado, traeros una recomendación con aquellos documentales, o docuseries, que más me han gustado o las que piense que tienen un transfondo interesante.

Ahora mismo ver documentales es algo que hago bastante, no siempre, tampoco os voy a negar. Pero me gusta y me divierte mucho. Además, he descubierto que cuando más me gusta verlos es cuando leo, aunque tarde más en leer tenerlo de fondo me da mucha paz.

Creo que mi percepción de los documentales en general y los de animalitos en particular ha cambiado para siempre, algo de lo que estoy muy orgullosa y que me hace muy feliz.

Si a alguien le parece bien o le apetece recomendarme alguno, podéis dejarme un comentario o decírmelo por alguna red social.

Hasta aquí mi pequeña reflexión de hoy.

Biquiños.

Deja un comentario